Planta de Lavanda - Flia. Latifolia | Ritual para Cuidar
- Precio habitual
- $137.000 COP
- Precio de venta
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Cuida algo vivo y deja que su crecimiento transforme tu espacio.
Los pequeños momentos crean los recuerdos más grandes.
Nuestra Lavanda en Contenedor de Porcelana fue creada para llevar naturaleza, aroma y vida a los rincones de tu hogar. Es una planta pequeña que, con mucha luz, poca agua y un poco de atención, seguirá creciendo y regalándote nuevas flores.
Cuidarla es un gesto sencillo que invita a detenerte, observar y conectar con el ritmo natural de las cosas. Cada riego, cada nueva hoja y cada flor se convierten en un recordatorio de que todo lo que recibe cuidado puede crecer.
Su delicado aroma natural ayuda a crear un ambiente fresco y agradable, mientras su contenedor de porcelana aporta un detalle elegante y atemporal a cualquier espacio.
Beneficios
💜 Aporta vida, color y frescura a tu hogar.
💜 Sus hojas y flores tienen un delicado aroma natural.
💜 Cuidar una planta crea un pequeño momento de pausa y conexión con la naturaleza.
💜 Al florecer en exteriores o cerca de una ventana abierta, puede atraer abejas, mariposas y otros polinizadores.
💜 Es una planta de fácil cuidado que necesita abundante luz y poca agua.
💜 Crece y se transforma con el tiempo.
💜 Su contenedor de porcelana es reutilizable.
💜 Es un regalo natural, duradero y lleno de intención.
Cuidados
☀️ Ubícala en un lugar muy luminoso, preferiblemente donde reciba varias horas de sol.
💧 Riégala únicamente cuando la tierra se sienta seca. La lavanda prefiere suelos bien drenados y no tolera el exceso de humedad.
🌿 Evita dejar agua acumulada en el plato.
✂️ Retira las flores secas para ayudar a mantenerla bonita y estimular nuevos brotes.
🌬️ Siempre que sea posible, ubícala cerca de una ventana abierta, balcón o terraza donde reciba luz y ventilación.
Contiene
• Planta pequeña de lavanda.
• Contenedor de porcelana reutilizable La Lorenza.
• Plato de porcelana para apoyar la matera.
Ritual de Cuidar
Busca un lugar lleno de luz para tu lavanda. Antes de regarla, toca la tierra y observa si realmente necesita agua. Retira con suavidad las flores secas, acércate a su aroma y dedica unos minutos a mirar cómo cambia con el paso de los días.
Las plantas responden a la luz, al agua y a las condiciones que les damos para crecer. Cuidar esta lavanda es también una forma de hacer una pausa, cultivar paciencia y recordar que los pequeños gestos repetidos con cariño pueden transformar un espacio.
Cuida la planta, observa cómo florece y deja que su energía viva acompañe tu hogar.
